Universidad de Chile
Ir al contenido
MENÚ
Ir al contenido

Profesor Cristian Araneda, sobre proyecto que aborda la pesca artesanal

“El Fondo Valentín Letelier nos ha permitido aprender de los saberes colectivos, territoriales y culturales de la comunidad”

El Fondo Valentín Letelier nos ha permitido aprender

El Biólogo, Magíster en Ciencias en Genética y Doctor en Ciencias Biomédicas y académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, cuenta las problemáticas, los avances y desafíos a futuro del proyecto que busca impulsar el desarrollo sustentable de la pesca artesanal y la acuicultura a pequeña escala en la región del Maule, una de las propuestas ganadoras de este fondo concursable que busca potenciar los vínculos entre la academia y el territorio.

 
 
 

El académico asociado del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Cristian Araneda, trabajó durante el 2022 y 2023 junto a María Angélica Larraín, corresponsable del proyecto y académica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, en conjunto con la agrupación de pescadores artesanales de la “Alianza Pesca Maule”, con el objetivo de diagnosticar las brechas que experimenta la pesca artesanal en la séptima región y reforzar la cooperación de la academia con los habitantes de la zona.

 

En base a esa experiencia, recalcó la importancia de darle cabida a estos proyectos, ya que generarán vínculos bidireccionales de la Universidad de Chile con las comunidades y espera que en un futuro esta alianza siga creciendo y fortaleciéndose.

“Esta fundamental iniciativa permitió transmitir el conocimiento académico a estas comunidades y, por otro lado, recibir de estas sus saberes colectivos, territoriales y culturales”, planteó.

¿Cómo comenzó a gestarse este proyecto?

Este proyecto del Fondo Valentín Letelier se gestó por una cooperación que empezamos a tener con pescadores artesanales de la Alianza Pesca Maule que agrupa a 11 sindicatos que operan en toda la séptima región. Ellos empezaron a preocuparse en el último tiempo de los recursos pesqueros que ellos tenían. Entonces comenzamos a conversar con ellos.

¿En qué fase va el proyecto en la actualidad y cuáles han sido las problemáticas que han ido observando?

El proyecto pasó a la fase final, ya hicimos una cartografía participativa con ellos, la semana pasada de hecho, y ahí vimos todos los recursos y cuáles son los problemas. La Región del Maule tiene la gracia que es eminentemente pesca artesanal, no hay industria, pero de todas maneras los barcos que se dirigen ahí afuera son los industriales, entonces tienen una serie de problemas.

Además de la pesca industrial con arrastre que daña el ecosistema, un problema que ellos tienen bastante es la interacción con los lobos marinos porque las poblaciones han ido creciendo y parte de lo que pescan se lo comen.

Otro tema que nosotros vamos a abordar con ellos es la comercialización de los recursos, porque el esfuerzo pesquero es tan fuerte que cuando ellos llegan a la playa tratan de vender sus productos lo antes posible a intermediarios que lo entregan al consumidor final por hasta cuatro o cinco veces más del precio original.

¿Cuáles han sido los obstáculos que se han ido presentando en el camino?

Hemos estado trabajando, pero este año nos atrasamos bastante por las lluvias, en invierno se desbordaron todos los agujeros que tienen ahí, de hecho, se les perdieron varios muelles de pescadores que todavía no los reponen, estuvieron preocupados.

También en esa zona hubo un incendio muy grande y ellos también participaron apoyando a los pescadores afectados, entonces nos hemos atrasado un poco en el desarrollo, pero ya estamos casi finalizados.

¿Cómo fue la disposición de la comunidad?

En términos de ir para allá el territorio, estamos un poco alejados (entre 5 a 6 horas de Santiago. Entonces nos cuesta ir al terreno, pero siempre que vamos, somos bien recibidos y nos ayudan en todo tipo de cosas.

Y la unión que hemos tenido basándonos en el trabajo académico nos ha llevado a varias cosas, estamos pensando en algún momento en tener otra idea para implementar. Sin embargo, hemos desarrollado lo más importante que teníamos pendiente que es generar más confianza, porque si bien nos conocíamos por intermediarios, nunca nos habíamos relacionado por el área intelectual.

¿Cómo han visto los roles de género en la comunidad pesquera de la séptima región?

Este proyecto busca eso aparte de hacer el diagnóstico de todos, el sello que tiene la universidad de ver la multiculturalidad, con respecto a los derechos humanos, la igualdad de género.

En la pesca artesanal siguen participando mujeres en la faena pesquera en donde prácticamente son puros hombres y ahí existe una brecha importante en términos de que hay mujeres que van a pescar, pero como son mamás les cuesta un poco más con quién dejarán los hijos, pero lo hacen bastante bien.

¿Cómo fue el vínculo que la Universidad de Chile formó con la comunidad pesquera?

 Hay toda una cultura de la pesca artesanal que es desconocida para la gente  y para nosotros también en algunos aspectos. Entonces el trabajar con los pescadores nos ha permitido acercarnos y de hecho ellos se han aproximado bastante a la parte científica, es una cooperación bidireccional.

Cuando nos juntamos con ellos, no les vamos a decir lo que tienen que hacer, los pescadores nos cuentan lo que están haciendo y que necesitan y nosotros tratamos de ayudarles. Ellos confían bastante en la Universidad de Chile,  porque ahora ya han tenido experiencias positivas.

Galería de fotos