ENFERMEDADES Y DESÓRDENES FISIOLÓGICOS QUE AFECTAN A LA CALIDAD DE LA FRUTA EN POST-COSECHA

Enfermedades
Pudrición blanda (Soft rot): Esta enfermedad es causada por Rhizopus arrhizus y R. stolonifer. Aparecen pequeñas lesiones acuosas que aumentan en tamaño con el avance de la enfermedad. La fruta se convierte en su interior en una masa pulposa a pesar de que la enfermedad está confinada a la cáscara. Una temperatura de 30 °C y 80% de humedad relativa implican una máxima incidencia de la enfermedad.

Pudrición gris (Gray mold rot): Esta enfermedad es provocada por Botrytis cinerea y comienza por el extremo calicinar del fruto. A medida que la enfermedad avanza, la piel del fruto se torna café y con consistencia coriácea, siguiendo la desintegración de los granos en su interior los que se transforman en una masa negra. Bajo condiciones de alta humedad, el micelio grisáceo crece y se hace evidente en la superficie.

Pudrición del corazón o corazón negro (Heart rot): Es causada por Alternaria alternata y algunas especies de Aspergillus sp. Se caracteriza porque en el fruto se produce un color anormal de la piel y un ennegrecimiento de los arilos. Produce, además, una gran partidura de frutos. Las manchas grisáceas, que aparecen en un principio, crecen hasta formar manchas irregulares. Los frutos podridos emanan un fuerte olor a fermentado.

Pudrición causada por Penicillium sp. (Penicillium rot): Esta enfermedad puede ser detectada por la presencia de esporas verdes o azules en la superficie de la fruta. Los frutos partidos o los que están atacados por barrenadores son altamente susceptibles a la enfermedad.

Desórdenes Fisiológicos
Arrugamiento (Shriveling)
: Este desorden puede ocurrir cuando la fruta está almacenada bajo condiciones de baja HR y alta temperatura. Los síntomas se evidencian cuando los frutos pierden más de un 5 % de su peso fresco..

Desorganización interna (Internal breakdown): Los frutos afectados se ven externamente normales, pero los arilos al interior están pobremente desarrollados y tienen una mala apariencia en comparación con aquéllos de los frutos sanos.

Daño por frío (Chilling injury): La mayor incidencia de este desorden se presenta cuando la fruta se almacena a temperaturas entre -3 ºC y 5 ºC por más de un mes. Los síntomas externos del daño por frío incluyen una coloración parda de la piel y "pitting", y un aumento a la susceptibilidad a la descomposición. Entre los síntomas internos se observa coloración parda de las septa que separan los arilos y pérdida de color de los arilos.

Pardeamiento enzimático (Enzymatic browning o husk scald): Se caracteriza por una decoloración superficial parda de la superficie del fruto, sin afectar a los arilos o a las septa.